Este proyecto financiado por La Región de Murcia ha permitido que durante el curso 2024-25 alumnado de 3 centros educativos de la Región de Murcia se acerque a la realidad de niños y niñas en Madagascar, reflexione sobre las desigualdades globales y participe en actividades creativas para promover los ODS.
NAMANA: hermanando aulas por la solidaridad internacional y los ODS – Región de Murcia 2024/25
OBJETIVO DEL PROYECTO
Informar y promover una conciencia crítica sobre la realidad de países empobrecidos dentro de la educación formal a través del conocimiento de la Agenda 2030, así como capacitar y concienciar al alumnado de primaria y secundaria sobre la realidad de niños y niñas en Madagascar mediante el hermanamiento con escuelas de Tuléar.
Este proyecto ha sido una experiencia muy enriquecedora para el alumnado de la Región de Murcia. A través de talleres, videollamadas y la organización de acciones solidarias, tres centros educativos han trabajado los Objetivos de Desarrollo Sostenible y han podido conocer de cerca la realidad de sus iguales en Madagascar.
¡Juntos y juntas hemos reflexionado, compartido y participado para avanzar hacia un mundo más justo y solidario!
CENTROS PARTICIPANTES
IES La Basílica (Algezares)
CEIP Francisco Giner de los Ríos (Murcia)
Escuela Equipo (San Benito-Patiño)
A lo largo del curso escolar 2024-2025 hemos realizado tres talleres en cada uno de los centros participantes. En estos talleres hemos tenido como objetivo general informar y promover una conciencia crítica sobre la realidad de países empobrecidos a través del conocimiento de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Para ello, se han diseñado tres sesiones en torno a diferentes temáticas vinculadas a la realidad de la infancia en Madagascar, como el acceso a la educación, la igualdad de género, la desigualdad y el impacto del medioambiente.
A través de dinámicas participativas, juegos y propuestas adaptadas a la edad del alumnado, hemos podido acercar esta realidad de forma cercana y comprensible, generando espacios de reflexión y aprendizaje compartido.
Además, para reforzar el desarrollo del proyecto en el aula, se ha facilitado al profesorado un pack de bienvenida “Tongasoa”, que incluye el dossier del proyecto, el manual de apoyo docente y un conjunto de materiales didácticos con guía para trabajar los contenidos de forma autónoma y continuar el proceso educativo más allá de las sesiones.
Durante el curso escolar, todos los centros realizaron una videollamada con su clase hermanada de Madagascar. En estas videollamadas pudieron conocer personalmente a sus compañeros y compañeras al otro lado, hacerles todas las preguntas que quisieron y compartir sus reflexiones y pensamientos. Durante estas sesiones pudimos ver cómo teníamos culturas y vivencias muy diferentes, pero también sueños, necesidades, gustos y objetivos similares.
Para poder realizar la videollamada dispusimos de una guía de iniciación al malgache que se puede descargar aquí.
Una de las acciones desarrolladas por los centros educativos ha sido la movilización del alumnado para dar a conocer la realidad de sus compañeros y compañeras en Madagascar dentro de su entorno más cercano. A través de estas iniciativas, el alumnado ha tenido la oportunidad de compartir lo aprendido y sensibilizar a su comunidad educativa, poniendo en valor la importancia de la cooperación, la reducción de las desigualdades, la inclusión y la diversidad.
En este sentido, los centros han llevado a cabo diferentes propuestas diseñadas y ejecutadas por el propio alumnado, como charlas de sensibilización dirigidas a otros cursos, acciones solidarias como la venta de pulseras y una carrera solidaria en la que participó toda la comunidad educativa. Estas actividades han permitido trasladar los aprendizajes más allá del aula y reforzar el papel del alumnado como agente activo de cambio en su entorno.
Para medir el impacto del proyecto y de las acciones desarrolladas, se ha realizado una encuesta al alumnado participante que incluía preguntas clave relacionadas con las temáticas trabajadas durante el proyecto. Estas preguntas estaban orientadas a la identificación de las problemáticas a las que se enfrentan los niños y niñas en Madagascar y su relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La encuesta se aplicó tanto al inicio como al final del proyecto, permitiendo comparar la evolución del aprendizaje. A continuación se pueden consultar los materiales utilizados y el resumen de los resultados obtenidos.
Los resultados reflejan una evolución muy positiva en el aprendizaje del alumnado. En la evaluación inicial, algunas preguntas presentaban porcentajes de acierto más bajos, lo que evidenciaba un conocimiento limitado sobre determinadas problemáticas. En concreto:
P5 (alimentación y aprendizaje): 37%
P9 (sequía y dificultades de acceso a la educación): 23%
P1 (consumo responsable): 28%
Estos datos muestran que, al inicio del proyecto, existía una menor comprensión sobre aspectos clave como la relación entre alimentación y desarrollo educativo, el impacto de la sequía en la escolarización o el papel del consumo responsable.
En cuanto a la evolución, se observan mejoras especialmente significativas en varias preguntas:
P9 (sequía y desigualdad de género): +450%
P1 (consumo responsable): +346%
P5 (alimentación, salud y aprendizaje): +260%
Estos resultados ponen de manifiesto que las actividades desarrolladas han sido especialmente eficaces en favorecer la comprensión de problemáticas complejas y en fomentar una mirada crítica sobre la relación entre las acciones locales y los retos globales.
Por otro lado, preguntas con altos niveles de acierto desde el inicio, como aquellas relacionadas con el acceso al agua o la importancia de la estabilidad familiar, han mantenido porcentajes elevados en la evaluación final, consolidando los aprendizajes adquiridos
En conjunto, el análisis comparativo entre la encuesta inicial y la final muestra una mejora significativa en el conocimiento del alumnado en todos los aspectos trabajados. Estos resultados confirman que el enfoque pedagógico del proyecto, basado en talleres participativos, el hermanamiento con escuelas de Madagascar y las actividades de sensibilización, ha sido eficaz para alcanzar los objetivos de educación para la ciudadanía global.
El proyecto no solo ha contribuido a aumentar la comprensión de conceptos vinculados a los ODS, sino que también ha favorecido el desarrollo de una actitud más crítica, empática y comprometida en el alumnado, reforzando su papel como agentes de cambio en su entorno.
El proyecto NAMANA nos ha permitido compartir aprendizajes y experiencias que van más allá del aula. Cada actividad, cada conversación y cada historia creada nos recuerda la importancia de mirar el mundo con empatía y compromiso. Hemos aprendido que la educación no solo transmite conocimientos, sino que también construye puentes entre realidades diferentes y nos invita a actuar para lograr un futuro más justo y sostenible.
Gracias a Región de Murcia por hacerlo posible.
¡Hasta la próxima edición!